martes, 27 de enero de 2015

Cómo escribir un anuncio de objetos perdidos en chino 《寻物启事》

Yo, en China, perdí todo lo que se podía perder y más (¿hasta la decencia?). Entre todo, lo que más me dolió; una cámara. Y lo que más me fastidió; una cartera. Ni lo primero ni lo segundo tuvieron remedio pero, intentando ver el lado positivo de las cosas, para el segundo tuve la oportunidad de practicar chino ya que decidí escribir un 启事, un anuncio en el que rogaba a mis vecinos que si veían una cartera morada llena de tarjetas españolas que por favor fueran tan amables de traerla al 2º B. 
Hoy, he decidido compartir con vosotros, diusanlasis 丢三落四 del mundo, el anuncio (no el mismo, otro que he escrito hace poco para la clase de chino) que escribí para intentar recuperar mi preciada cartera.

寻物启事
邻居们,你们好,
我是202室的玛丽。我昨天晚上三点左右在一楼门口丢了钱包。它是个紫色的大包。里面有两张银行卡、一张身份证和一百块钱。如果谁有捡到的话,请跟我联系。我的电话号码是……
谢谢!

xún wù qǐshì
línjū men , nǐmen hǎo/hào ,

wǒ shì 202 shì de Mǎlì 。 wǒ zuótiān wǎnshang sān diǎn zuǒyòu zài yī lóu ménkǒu diū le qiánbāo 。 tā shì gè zǐsè de dà bāo 。 lǐmiàn yǒu liǎng zhāng yínháng kǎ 、 yīzhāng shēnfènzhèng hé yībǎi kuāi/kuài qián 。 rúguǒ shéi yǒu jiǎn dào dehuà , qǐng gēn wǒ liánxì 。 wǒde diànhuà hàomǎ shì ……

xièxie !

Anuncio de objeto perdido

Estimados vecinos,

Soy María, la vecina del segundo puerta 2. Ayer por la noche a las 3 de la mañana aproximadamente perdí mi cartera en la entrada del edificio. La cartera es grande y de color morado. Dentro hay dos tarjetas bancarias, un carnet de identidad y 100 yuanes. Si la encuentra le ruego se ponga en contacto conmigo; mi número de teléfono es...

¡Gracias!


A parte de compartir mis catastróficas y vergonzosas experiencias con vosotros, este post viene a cuento de que este mes en Yuanfang Magazine hemos escrito un post sobre cómo manejarse en una comisaría de policía en China o Taiwán. Os dejo el link por aquí, y nada, ¡espero que no tengáis que usar ninguna de las fantásticas frases!


martes, 30 de diciembre de 2014

[Post invitado] Enseñar inglés en China: la trampa y el cartón detrás de algunas ofertas de empleo


Cristina lleva unos meses trabajando de profesora de inglés en China. La situación que ha vivido allí ha sido un poco diferente a la que le prometieron en un principio, por eso ha decidido escribir este post para explicar cuál ha sido su experiencia y para dar algunos consejos a las personas que están planeando ir a China como profesor de idiomas.


Llevo mucho tiempo queriendo escribir este artículo tras mi experiencia como profesora de inglés en China.

Muchos me han escrito mensajes preguntándome cómo lo he conseguido y si puedo dar algún consejo o contacto útil para poder venir a trabajar al gran gigante asiático. Yo les he respondido a todos la pura verdad: que esto no es lo que parece. Brilla mucho, las ofertas parecen muy interesantes y, de hecho, ¡hay muchísimas! Parece que está tirado venir a China de profesor. Además no te piden demasiado: que seas titulado, menor de 50 o 60 años, que tengas buena salud, y el pasaporte en regla. Algunos te piden dos años de experiencia, pero en seguida añaden que no es indispensable. También te piden certificados como el TOEFL o el CELTA, pero parece que tampoco son indispensables. Todo ello hace que el "sueño asiático" parezca estar al alcance de cualquiera. Sin embargo tengo que decir que este "sueño asiático" es un "engaña-expats". Así de claro. No digo que no haya sitios que hagan bien los trámites y sean legales, pero son los menos, y además estos sitios no suelen contratar a personas sin experiencia, sin certificados TEFL y, qué novedad, que no sean nativos de habla inglesa. Sin embargo, si tu nivel de inglés es bueno y tienes algún certificado TEFL (o el máster de profesorado, que es lo que yo tengo) y algo de experiencia, tienes bastantes posibilidades. En China sigue habiendo una grandísima demanda de profesores extranjeros para dar clases de conversación.  
Sin embargo, aquí va un aviso para todos aquellos que se plantean buscar empleo en China como profesores: no os fiéis. China está plagada de agencias que reclutan profesores para distribuirlos en colegios públicos, privados, o training centers. Estas agencias tienen muchos ases escondidos en la manga, no te revelan información importante hasta que no hay vuelta atrás, y todo el rato te dirán que "no te preocupes" y que "nosotros te ayudamos con eso", cuando la verdad absoluta es que te comerás marrón tras marrón, y probablemente esa aventura que esperabas se convertirá en una desventura que además te costará el dinero en lugar de ayudarte a ganarlo.
Así que para aquellos que me lo han pedido, aquí va una lista de consejos que os hará bien seguir si queréis venir a trabajar de profesor de idiomas a China:
1º) Di "No" a las agencias. Esto es difícil porque la mayoría de las ofertas de empleo que vas a encontrar están publicadas por agencias. Bien, entonces lee el siguiente consejo.
2º) Si no puedes decir "No" a las agencias, tómate tu tiempo para investigarlas. Si tienes amigos chinos o que saben chino pídeles que busquen su página web o comentarios y/o referencias en foros de China, o preguntad vosotros en foros de expats
3º) Si sigues empeñado en contactar con la agencia, prepara una lista con información que DEBES obtener antes de firmar ningún tipo de acuerdo.
Es probable que al inscribirte en una oferta te manden un email al poco tiempo. Te dirán que están interesados en tu perfil y te preguntarán cosas como qué edades estás dispuesto a enseñar, en que ciudades/provincias quieres trabajar, si prefieres una escuela pública, privada o un training center, etc. Luego te pedirán tu CV, tus certificados, copia de tu pasaporte y una foto de carnet. Acto seguido, te pedirán contactar por Skype para una entrevista. Aquí es donde debes estar preparado y tener una lista con todas las preguntas que quieras hacer al empleador. Te aconsejo que incluyas lo siguiente: ¿Te gestionan y costean el visado Z (de trabajo)? ¿El contrato incluye seguro médico? ¿Te dan alojamiento con todos los gastos pagados? ¿El alojamiento está totalmente amueblado y en buenas condiciones? (Pide fotos, aunque puede que te las manden retocadas, o sean falsas... pero pídelas), ¿el colegio está en una zona urbana, o a las afueras? (Pide la dirección EXACTA. Que puedas localizarlo en Google maps, vamos), ¿tienes vacaciones pagadas? ¿Te facilitan ellos o la escuela los materiales y recursos para enseñar? (Yo tuve que hacer todos mis recursos con medios muy insuficientes. Si se te da bien dibujar no tendrás problema, pero como esperes poder imprimir o escanear dibujos o fichas vas mal). ¿Contarás con un ayudante local en la clase? (Esto es importante, sobre todo si no sabes hablar bien chino. Por bien, quiero decir que tienes que saber echar una buena bronca). Estas son preguntas indispensables en la entrevista que te ayudarán a evaluar los riesgos que tendrás que asumir en caso de que decidas irte. 
4º) Vamos con el tema estrella: EL VISADO. Si habéis investigado lo habréis leído hasta la saciedad, pero aún así lo repito: trabajar en China a tiempo completo con un visado que no sea de trabajo (VISA Z) ES ILEGAL. Y esto es lo que te diría una agencia pirata: 
                  - Que puedes ir con un visado F para realizar un intercambio o voluntariado, y que como es la agencia la que te paga, y no el colegio, es perfectamente legal. MENTIRA. Además, aunque es cierto que hay mucha gente que viene con ese tipo de visado y puede quedarse seis meses, no es el caso de los españoles. A nosotros el visado F no nos lo dan por más de 30 días. Si la agencia te envía los documentos para el visado F indicando que estarás un periodo de 180 días da lo mismo: no te lo van a dar por más de 30.
                  - Que puedes entrar con un visado de turista o de negocios y que ellos te "ayudarán" a realizar el trámite para extenderlo o cambiarlo. ENGAÑO. La ayuda que te prestan es que contactan con una agencia de visados para que te haga una documentación FALSA, tras lo cual deberás pegarte un viaje a Hong Kong y quedarte allí 4 o 5 días hasta que cambies tu visa por una que, obviamente, no será de trabajo, sino de estudiante o de otro tipo. La broma de la agencia de visados te puede costar unos 5000 yuanes, y el viaje a Hong Kong depende de donde estés, pero échale otros 5000 yuanes. Total: 10000 yuanes por un visado de seis meses. Plantéate si merece la pena este desembolso y correr el riesgo de que te pillen, te multen o te deporten.

Así que, por favor, infórmate bien de cómo obtener el visado de trabajo. Mejor si lo consigues en tu propio país, porque si vienes a China con un visado distinto, que sepas que el viaje a Hong Kong lo vas a tener que hacer. Normalmente deberían enviarte los documentos a tu país para que lo solicites desde allí.
5º) Vamos con el segundo tema estrella: el sueldo. Aquí hay muchas variantes. Hay agencias que te prometen el oro y el moro, sueldos astronómicos, pocas horas lectivas, visado de trabajo, alojamiento, etc. Estas son las primeras que debes descartar. Para que te hagas una idea, el sueldo medio que deben poder pagarte debe estar entre los 10000 y los 12000 yuanes al mes netos (si trabajas a jornada completa, es decir, de 35 a 40 horas semanales). Que te paguen más o menos dependerá justo de tu jornada laboral, de la ciudad a la que vayas, y de tu cualificación (en China, al contrario que en España, es cierto que se paga más a aquellos que tienen mejores cualificaciones). Pero no aceptes menos de 10000. Te pueden decir lo que sea, te pueden decir que un profesor chino gana una tercera parte de eso, pero no hagas caso. Si el motivo de que el sueldo sea más bajo es que tu jornada laboral es más corta, haz tus cálculos, pero que no esté nunca por debajo de los 6000 (y ya es poco). Más que nada porque vivir en China ya no es tan barato como antes y aunque tu jornada sea más corta, como te he dicho antes: NUNCA TE FÍES. Te pueden decir que tienes de 15 a 20 horas lectivas semanales, pero puede que no te digan que te debes quedarte en la oficina otras 15 horas a la semana preparando clases o lo que sea. Eso hace un total de 35-40 horas. Deja las cosas claras y reclama un sueldo justo.

Termino publicando algo un poco prohibido, pero que me parece de justicia: ejemplos de agencias pirata. Si la oferta de empleo que buscáis es publicada por alguna de ellas, directamente CORRED, INSENSATOS.

Agencia pirata 1: Idea International Education
Es la típica agencia que te promete jornada laboral de 15/18 horas semanales (sin horas de oficina) y te "garantiza" que tendrás los fines de semana libres, cobras un sueldo mínimo de 5000 o 6000, no te piden demasiado, y eso sí: te prestan asistencia para todo y te recogen del aeropuerto. Lástima que no tramitan visado de trabajo, no te dan seguro, ni todo lo que anteriormente has leído en el post. DESCÁRTALA.

Agencia 2: Beijing Zhirui International
Más de lo mismo. Básicamente cualquier agencia que no mencione visado de trabajo PROPORCIONADO POR ELLOS (cuidado con la palabra "asistencia", eso quiere decir dos cosas: viaje a Hong Kong obligado, y en el peor de los casos, que los costes de todo el proceso corren de tu cuenta), seguro de asistencia médica y reembolso de billete de avión tras completar el contrato puede ser catalogada como agencia pirata.

Y con esto concluyo este post. Espero que os haya servido de ayuda y os haya abierto un poco los ojos a aquellos que andáis confundidos con el tema de la búsqueda de empleo en China. Os deseo a todos mucha suerte, y no olvidéis la clave: el que la sigue, la consigue. Sed pacientes y constantes y seguro que encontráis una oferta de empleo adecuada para vosotros.

 ¡Ánimo y suerte! 


Gracias, Cristina, por tus consejos y experiencias. Y por darle un poco de vida a este pobre blog semiabandonado. Esperamos próximos post tuyos con el lado más positivo de tu experiencia allí.


lunes, 27 de octubre de 2014

以为 vs. 认为: diferencia básica

Se usa 认为 [rènwéi] cuando estás seguro de algo, se usa 以为 [yǐwéi] cuando no estás del todo seguro de algo.


Ejemplo:
我认为你是中国人。[wǒ rènwéi nǐ shì zhōngguórén] Sé que eres chino/a
我以为你是中国人。 [wǒ yǐwéi nǐ shì zhōngguórén] Pienso/creo que eres chino/a  *Pensaba que eras chino

Truco para recordar la diferencia: 认为contiene 认, que significa 'saber o reconocer'.


Más ejemplos en http://www.chinese-tools.com/forum/read.html?q=17%2C16804

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Modificación:

Gracias a los comentarios de algunos compañeros me he dado cuenta de que la traducción que di de 以为 no era del todo correcta. Esta palabra se suele usar para expresar que 'creía algo pero luego me he dado cuenta de que estaba equivocado', es decir, en vez de 'creer' significa 'creía que'. Con lo cual, la traducción más correcta de 我以为你是中国人 sería: Pensaba/creía que eras chino! (y luego me he dado cuenta de que no lo eres).

Como me parecía raro que en diccionario mdbg.net lo tradujera simplemente como 'to believe, to think, to consider, to be under the impression' sin dar ninguna explicación del principal matiz que es que 'lo que pensaba estaba mal' (menos quizás en la última acepción) he buscado en el diccionario 新汉西词典 Nuevo diccionario chino-español para profundizar un poco más y esta es la definición que da:

Creo que hay una errata, donde poner «crear» debería poner «creer».

Como podéis ver la mayoría de las veces 以为 se usa para indicar que la idea que teníamos era incorrecta, como por ejemplo en 我还你在上海呢 'te creía en Shanghái'. Pero por lo que veo también se puede utilizar con el significado de 'considerar' como en: 大家以为那样做比较好 'Todos consideramos que es mejor hacerlo de esta manera'.

Conclusiones:
  •  以为 en la mayoría de los casos significa 'suponía, daba por, creía, pensaba que'
  • En algunas ocasiones también puede significar 'considerar'
  • El chino nunca será tan sencillo como para hacer un post de «Diferencias básicas»
Pido perdón a los que haya podido confundir con este post y las gracias a los que me han ayudado a recordar el uso de esta palabra.

:)

viernes, 24 de octubre de 2014

China o Taiwán: ¿con cuál me quedo?

Anoche me encontré a una amiga china que conozco desde que empecé a estudiar chino en primero de carrera, su padre tenía un bebé precioso y empecé a hablarle en chino. Me preguntó que si había estado en China y le dije que dos años en Shanghái y que un mes en Taipéi, entonces me preguntó: ¿qué ciudad te ha gustado más? CHAN-CHAN Tuve que decirle que aunque Shanghái me encantaba me quedaba con Taipéi. Para mi sorpresa ella coincidió conmigo en que Taipéi era mejor para vivir, más tranquilo y moderno. Me quedé un poco sorprendida porque como china pensé que elegiría Shanghái, aunque una vez meditado, me di cuenta que probablemente para ella Taiwán es tan China como Shanghái. Aun así, me pareció un punto de vista bastante abierto ya que como es natural los chinos están muy orgullosos de Shanghái y Beijing, metrópolis estandartes del desarrollo del país. Me apuesto a que mucho cambiaría la cosa si le preguntar a un taiwanés. Pero esto no viene a cuento, y yo venía aquí a contaros por qué prefiero Taiwán.

¿China o Taiwán? Busca las diferencias. ;)

Todo tiene sus pros y sus contras, uno no puede comparar la inmensidad de China con la de una pequeña isla de 36200 kilómetros cuadrados de superficie. Como es natural, en Shanghái solo tenemos que montarnos en un tren para viajar a miles de millones de sitios de gran interés turístico. Taiwán nunca tendrá unas Montañas Amarillas o un Yangshuo. De todas maneras, a su escala, Taiwán cuenta con una gran diversidad de paisajes. Y algo que me gusta mucho: playas. En Shanghái, para escaparse a la playa hay que viajar bastante, aunque seamos poco quisquillosos con la calidad de la playa, como mínimo un viaje de 5 o 6 horas es necesario. En Taipéi, te coges el metro y en un rato estás en una magnífica playa de agua templada. Otro gran pro de Taipéi que sigue estando relacionado con la naturaleza es que, de nuevo, es que si estás en Shanghái y quieres escaparte al campo no te vale con echar a andar, sin embargo con Taipéi en un golpe de metro o bus ya estás en mitad de una montaña.

La siguiente diferencia que me hace inclinarme por Taipéi es el tamaño de la ciudad. Esto depende del gusto de cada uno, pero si no te gustan las grandes ciudades siempre coincidirás conmigo en que Taipéi es una ciudad mejor. Este verano en la NTU, estábamos a tres o cuatro paradas de cualquier sitio, algo impensable en Shanghái, donde al mudarme a la otra esquina de la ciudad tuve que dejar de ver a mis amigos porque tardaba más de 45 minutos en llegar a su zona.

Sin embargo, para mí, la gran diferencia es el carácter de la gente. Quizás sea porque me moví en ambientes universitarios y que la gente estaba más predispuesta a conocer extranjeros, pero me encontré mucho más aceptada y bienvenida en Taiwán. No es que en Shanghái me sintiera odiada, es más bien que allí eres otro laowai, no les interesa conocerte, o les da miedo, prefieren vivir en su círculo de amigos chinos y dejarse de aventuras internacionales.

Por supuesto, puedo nombrar otras diferencias como la comidamucho más abundante y variada en Taipei que en Shanghai, la limpiezamás quisiera Shanghái tener esos niveles de higiene en las callesy el civismose nota que Taiwán es un país más desarrollado en cuanto a modales y seguimiento de las normas. ¡Ah! Y por supuesto, la calidad del aire es muchísimo mejor en Taiwán que en muchas ciudades chinas.

¿Me arrepiento de haber vivido en China dos años? Absolutamente no, la experiencias que viví allí son inolvidables y los amigos de los mejores que he hecho en mi vida. ¿Volvería? Yes I would. Me metería en el más sucio de los pequines si hiciera falta. Pero, si pudiera decidir, creo que ha quedado bastante claro con qué país me quedaría.


你呢?
¿Has conocido ambos lugares? ¿Con cuál te quedarías?


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martes, 30 de septiembre de 2014

Entrevista a Alicia Relinque Eleta en el Día del Traductor


El día 30 de septiembre del año 420 murió en Belén Jerónimo de Estridón, San Jerónimo para los cristianos, traductor de la Biblia del griego y el hebreo al latín, y patrón de los traductores. Su versión de la Biblia, la Vulgata, se convirtió en el libro más leído de la humanidad. Por pasar a la historia con esta gran hazaña debajo del brazo, se le eligió como patrón de una profesión que la gran mayoría de las veces pasa desapercibida, pero sin la que, sin embargo, no podríamos vivir. Y no exagero, como bien dijo Scheherezade Surià el año pasado por estas fechas en su blog En la Luna de Babel, la traducción salva vidas, resuelve casos, fomenta la economía y, como no, hace accesible la literatura y acerca culturas lejanas.


Una experta en acercar culturas lejanas es Alicia Relinque Eleta: docente, investigadora y traductora de chino. Una de las pocas traductoras juradas de chino de toda España, ha traducido a autores como Wang Shifu, Guan Hanqing, Liu Xie, Ji Junxiang, Zhai Yongming o Du Fu. Es doctora por la Universidad de Granada (tesis: Hacia una poética china clásica. El corazón de la literatura y el cincelado de dragones), donde desde 1994 imparte asignaturas como Teoría de la Literatura, Teoría y Crítica de la Literatura en China, Literatura China y Literatura Comparada y Estudio de Género: imágenes de mujeres en la literatura china. Podría seguir ampliando la lista de méritos, sin embargo, creo que es de mayor importancia remarcar la dulzura y simpatía de Alicia. Cualquiera que la conozca estará de acuerdo conmigo. Es una profesora querida por todos, que derrocha naturalidad, y que siempre está dispuesta a ayudar a los demás. Hoy, ha accedido a concederme una entrevista con la que he querido presentaros a toda una profesional de la traducción y, así, aunque sea por un día, hacer un poco más visible esta preciosa profesión.




Por lo que he podido ver en tu currículo estudiaste Lenguas y Civilizaciones Orientales en París ¿Por qué comenzaste a interesarte por oriente?


En realidad, comencé a estudiar Derecho y chino al mismo tiempo (en 1977). Mi interés no era tanto “oriente” como China, y más concretamente, el chino. Mi intención entonces era entrar en la carrera diplomática (craso error para alguien con mi carácter), y la carrera de Derecho daba una formación muy completa. Yo había estudiado francés desde siempre, y me matriculé en la Escuela de Idiomas de Madrid para estudiar, además, inglés, alemán y chino. La elección del chino se debía a que supuse que era una lengua que conocía poca gente en España y que, además, en Asia Oriental era una lengua de referencia. Y aunque estuve durante años compaginando el derecho y las clases de idiomas, desde el primer día el chino me enamoró. De hecho, era a lo que más horas de estudio le dedicaba. Jamás me quedé una noche para preparar un examen de Derecho, pero con el chino podían darme las tres y las cuatro de la mañana, y no sentía cansancio ni aburrimiento. Era una especie de fiebre por estudiar más, por aprender más esta maravillosa lengua.

Cuando terminé la licenciatura en Derecho, mi intención era ir a China con una beca. La pedí pero me la denegaron, así que tuve que buscar una alternativa. En Madrid ya había cursado todo lo que se podía estudiar de chino (la escuela de idiomas, clases particulares de chino, un curso que se abrió de lengua en la Universidad Autónoma de Madrid), ya no podía avanzar más en Madrid. Sabía que en Francia había buenas universidades que impartían chino, así que escribí a varias de ellas y la que me aceptó fue París 7 Jussieu. Así que me fui allí esperando que al año siguiente me concedieran la beca para ir a China. En París tuve que compaginar el trabajo en un hotel, en la cafetería y limpiando habitaciones, con los estudios para poder pagarme mi estancia, pero mereció la pena. Allí entré ya en contacto con magníficos profesores y comencé a estudiar otras materias aparte de la lengua.

Esta pregunta no podía faltar: ¿cuánto tardaste en aprender chino?


Creo que no puedo utilizar el verbo en pretérito indefinido. Todavía hoy siento que estoy en el proceso, después de casi 40 años.

¿Cómo entraste en el mundo de la traducción?


Con toda naturalidad, creo. Durante mis estudios en la EOI de Madrid, la profesora Feng Zhumei –a quien no podré agradecerle nunca toda su generosidad y sabiduría- nos enseñó unos poemas de la dinastía Tang. Me parecieron bellísimos y me dolía que en España poca gente supiera de ellos. Fue entonces cuando decidí convertirme en profesora de literatura china, para aprender y enseñarla. Y desde siempre pensé en la traducción como un aspecto esencial en el aprendizaje y la enseñanza de la literatura china. Luego fueron llegando las cosas: para mi tesis doctoral elegí trabajar con El corazón de la literatura y el cincelado de dragones de Liu Xie (s. V). En principio era un estudio del texto, pero para conocerlo bien, tenía que comprenderlo bien, y en ese proceso, me di cuenta de que yo misma iba traduciendo para mí. Después, cuando entré en la universidad, necesitaba proporcionarle a los alumnos más material traducido. Y así seguí.

¿Crees que tu formación en Derecho te sirvió para convertirte posteriormente en traductora jurado de chino?


Como carrera, creo que Derecho es de las especialidades más completas: proporciona no sólo formación jurídica, sino también se adquieren conocimientos de historia, política, administración, conocimientos lingüísticos (para poder argumentar a favor o en contra de una norma concreta…). Siempre me he alegrado de haber estudiado derecho. Y a la hora de elaborar escritos jurídicos, el dominio de ese lenguaje específico es una ventaja. Como traductora jurado de chino, tuve que desenvolverme en juzgados, notarías, redactar escritos mercantiles… Sí, sin duda, mi formación de Derecho me ha ayudado mucho.

Durante varios años fuiste traductora de películas chinas, ¿nos podrías contar algo de esa experiencia?


Al año de llegar a Pekín, tuve la suerte de que se pusiera en contacto conmigo la Corporación Nacional de Películas Chinas. Necesitaban lo que entonces llamaban “un experto de español”, alguien nativo que puliera las traducciones que ya habían realizado traductores que tenía la corporación. Normalmente los expertos no sabían chino, pero como yo sí lo hacía la colaboración con los tres traductores que allí trabajaban fue fantástica. La profesora Yang, el señor Chen y Ouyang Xue se convirtieron en grandes amigos. Para mí fue, por una parte, una escuela magnífica de aprendizaje –la traducción era para subtitulación, así que teníamos que traducir y condensar el texto-, además de la ocasión de conocer –y experimentar- de primera mano el mundo laboral chino. Entraba a las 8,00 y salía a las 17,00 de la tarde: a las 10,00 de la mañana hacíamos un pequeño descanso para hacer gimnasia, a las 12,00 comíamos en el comedor de la empresa, después antes de volver al trabajo un poco de baloncesto en un patio que allí tenían; por otra parte, a veces discutíamos con “el jefe”…. Me hizo sentir una más.


Has traducido literatura china, como la novela Jin Ping Mei en verso y en prosa, de El Erudito de las Carcajadas. ¿Cuál es el libro que has disfrutado más traduciendo? ¿Qué dificultades encuentras al traducir del chino?


Sin duda, Jin Ping Mei es la traducción que más he disfrutado –y sufrido-. El sufrimiento vino derivado, primero, de su duración en el tiempo. Fueron seis años, de los cuales los tres últimos tuvieron una intensidad casi enfermiza –me levantaba a las 5,45 de la mañana para poder estar sentada en el ordenador a las 6,00, paraba apenas para comer y hasta las 0,30 de la noche no me retiraba a dormir, todos los días de la semana, todos los días del año –esos años sólo me tomé de vacaciones del 23 al 25 de diciembre-. Tuve suerte de que entonces no tenía una gran carga docente, así que excepto las pocas horas que le dediqué en ese tiempo a la docencia, mi única tarea –podría decir que mi única vida-era la novela. Por otra el sufrimiento llegó por su dificultad. La novela está escrita en una mezcla de registros, recoge poemas, escritos jurídicos, recetas de los platos más sorprendentes, tratamientos médicos, un lenguaje culto, pero, sobre todo, un lenguaje coloquial –pero coloquial del siglo XVI- y con modismos locales de regiones sureñas, que había que trasladar a la versión en español. A lo largo de la obra aparecen caracteres que no están registrados en ningún diccionario, sólo la consulta de estudios específicos sobre esos “caracteres inexistentes” realizados en China (tuve la suerte de que a partir de principios del siglo XXI en China ha habido mucha investigación sobre la novela) me permitió comprender qué significaba. Hubo momentos en que estuve a punto de rendirme porque, realmente, no entendía qué significaba alguna frase. Un buen consejo de una amiga, la magnífica traductora Anne-Hélène Suárez, me sirvió muchísimo “Déjalo descansar una semana, luego lo verás”… Y funcionaba. Por otra parte, la magnífica factura de la novela -apasionante como pocas para comprender la naturaleza humana-, añadido al hecho de haber sido capaz de superar todas las dificultades que presentaba, me hacen sentirme muy orgullosa de ese trabajo.

Las dificultades de aquella traducción se pueden resumir en una palabra: “todas”

Actualmente trabajas en el Departamento de Lingüística General y Teoría de la Literatura de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Granada, donde impartes Teoría y Literatura china, entre otras asignaturas. ¿Disfrutas más la traducción o la investigación y la docencia?


Me encanta la docencia, disfruto y aprendo dando clase. Pero si pudiera vivir de la traducción, sin duda lo haría. Y una pequeña corrección al enunciado de tu pregunta, es verdad que la docencia y la investigación van de la mano; pero también que la traducción y la investigación lo hacen igualmente. Y en el caso de la literatura clásica, que es a lo que yo me dedico, aún más. Te pondré un ejemplo: en el capítulo 88 de Jin Ping Mei aparece el carácter 槍 (qiang). El significado del carácter es un arma de cañón alargado que dispara proyectiles, en resumen, un “fusil”, un “trabuco”. Naturalmente, hablando de un texto compuesto en China a finales del siglo XVI se plantea la duda de si ése será realmente su significado, puesto que la incorporación de este tipo de armas se realizó en Asia Oriental a través de los viajeros europeos (comerciantes, militares, misioneros). Era imprescindible conocer la fecha concreta de llegada de las armas de fuego a China –sobre todo en una novela como Jin Ping Mei cuya datación es incierta todavía-. Consulté libros de historia de las armas de fuego que indicaban que hasta mediados del siglo XVII no habían llegado las armas a China. Seguro que eso no podía ser, porque por muy tardía que fuera la redacción de Jin Ping Mei, hay constatación de su circulación en la segunda década del XVII. O es que el carácter había que traducirlo de otra manera, o bien debía encontrar alguna otra fuente de información. Por fin, en la Biblioteca de la Universidad de Pekín encontré un manuscrito de la 1560 en el que se reproducían ilustraciones de armas llevadas por occidentales a China, y claramente allí aparecía la imagen de un trabuco. Solo el rastreo de aquel carácter –un único carácter- me llevó dos semanas (la novela tiene diez millones de caracteres, más o menos).

¿Qué opinas sobre la situación actual de la traducción del chino en España?


Primero decir que en España tenemos algunos grandísimos traductores de textos clásicos: Laureano Ramírez, Anne-Hélène Suárez, Albert Galvany Iñaki Preciado, etc. Pero, por otra parte, el territorio de la traducción del chino se presta especialmente a que se traduzca de cualquier manera, “…como es chino”. Lamentablemente, en el caso de la literatura china, sobre todo clásica, un alto porcentaje de las traducciones no llegan ni siquiera a un nivel mínimo de rigor.

¿Algún consejo para la gente que quiere aprender chino? ¿Y para los que queremos dedicarnos a la traducción profesional de chino?


Primero, decirles que el chino es una lengua maravillosa, pero que requiere mucho esfuerzo. Hay que estudiar, estudiar y estudiar, y después, estudiar, estudiar y estudiar. Una vez una alumna me dijo que a ella le gustaba traducir chino, pero que no le gustaba estudiar chino. Yo no dí crédito a aquellas palabras. No se puede traducir chino si no se hincan muchos codos. Es una lengua compleja, con registros muy diferentes, que exigen un esfuerzo enorme. Por otra parte, es imprescindible leer mucho en español (o en la lengua a la que traduzcamos). Leer y leer. Si alguien pretende traducir literatura, y no conoce los recursos estilísticos y retóricos de su propia lengua, no llegará muy lejos. El español, en nuestro caso, es también una lengua hermosísima, que hay que conocer bien.

La traducción es una cuestión de tiempo, para hacer bien una traducción hay que invertir muchas horas de estudio, muchas horas de análisis, muchas horas de redacción y muchísimas horas de revisión. Son malos tiempos para esto –son malos tiempos para la lírica-, pero sin un tiempo de maduración no se consiguen resultados decentes.

Y lo más importante de todo, hay que ser honestos, hay que ser honrados, con el texto y con los lectores.




Quiero agradecer a Alicia el tiempo que le ha dedicado a esta entrevista y por sus magníficas respuestas, también por su comprensión ante una entrevistadora novata como yo. Si hasta ahora pensaba que eras una profesora y persona excepcional ahora me quito el sombrero ante tu gran dedicación por esta profesión. ¡Gracias!